Una página Web para tu negocio debe de cubrir un objetivo específico, pues la forma de diseñarla, promoverla y mantenerla vigente dependerá de la intención que persiga. Una página Web puede cumplir tres funciones, de las que depende su complejidad:

  1. Sencillas: sirven para dar a conocer servicios y productos, y brindan al cliente una forma de comunicarse con la empresa.
  2. Intermedias: permiten que el cliente compre productos o contrate servicios en línea.
  3. Completas: funcionan como potencializadoras de marca e incitan a integrar una comunidad alrededor de la oferta y permiten que los usuarios interactúen

Una vez que tengas claro qué tipo de página necesitas, lo siguiente a considerar será:

  1. El nombre de su dominio: es decir, de qué palabras se compondrá el Uniform Resource Locator (URL) con el que tus usuarios la localizarán en Internet. Éste debe ser corto, sin letras repetidas, con palabras fáciles de recordar y que no se parezca a una dirección que ya exista.
  2. El hosting: el servidor donde se alojan los sitios Web, la elección dependerá de las capacidades del sitio. Si se trata de un proyecto sencillo, sólo para presentar a la empresa o la marca, funciona un hosting con espacio de disco y transferencia de datos limitados. Para un proyecto más elaborado, con contenidos multimedia, artículos, foros u otra interactividad, lo ideal es uno sin límites en espacio de disco.

Una página Web para negocio se compone de las siguientes secciones:

  1. Landing Page: Página inicial en los sitios comerciales. Tiene por objetivo presentar de manera contundente productos o servicios. Invita al usuario a realizar una acción (comprar, contactar, suscribirse, etc.)
  2. ¿Quiénes somos? Da a conocer el perfil del negocio: misión, visión y valores.
  3. Productos y servicios: Se presentan al usuario los productos y/o servicios que ofrece la empresa y sus características.
  4. Noticias: Sección en la que se publican notas, consejos, formas de uso, consejos, concursos y promociones.
  5. Contacto: Debe estar siempre a la mano para que el usuario pueda contactar a la empresa ya sea para comprar o expresar su opinión, queja o problema.
  6. Redes Sociales: Si la empresa tiene presencia en social media, es importante que permita a los usuarios suscribirse a ellas.

Haz que todos te compren

Lo más importante no es cuánta gente visite el sitio Web de tu negocio, sino cuántos comprarán. Si tu apuesta va por las ventas en línea, entonces necesitas una landing page que guíe al internauta hacia la acción de adquirir algo en específico.

A diferencia de una home page –que presenta el perfil de la empresa, su oferta y datos de contacto a los internautas–, la landing page posiciona determinados productos y/o servicios a través de una historia (o storytelling) dividida en cuatro secciones:

  • Presentación del producto
  • Features (características del producto)
  • Particularidades (aquello que lo hace único)
  • Ventas cruzadas

De manera sutil, el internauta se enamorará poco a poco del producto hasta concluir su experiencia de navegación con la acción de compra. Por tanto, el mayor reto vendrá de la manera en la que cuentes la historia de lo que quieras vender.

 

Comunidades Fieles a la Marca

Mientras una home page tiene como objetivo presentar a la empresa ante los internautas, una segunda función de la landing page es hacer una “conversión” en línea. “Se trata de convertir a un usuario en fiel seguidor de la marca capaz, incluso, de compartir sus datos personales”, afirma Seth, de Insitum Brasil.

Por soyentrepreneur

 

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